El dato como brújula: la experiencia de Santander en el despliegue de la Plataforma Inteligente de Destinos

20/05/2026

La estrategia ‘Santander Smart Destination’ demuestra cómo la tecnología de vanguardia se transforma en un bien público al servicio del territorio, potenciando el ecosistema turístico de la ciudad.

Durante décadas, la gestión turística en España operó bajo un esquema tradicional: concebir el territorio como un contenedor estático de atractivos patrimoniales o naturales al que acudían visitantes en masa, limitando la acción pública casi exclusivamente a la promoción exterior. Hoy, esa visión está obsoleta. El sector afronta un salto cualitativo y coordinado sin precedentes que traslada el foco de la simple promoción a la gestión integral del destino en tiempo real. Un cambio estructural cuya piedra angular es la Plataforma Inteligente de Destinos (PID) nacional.

Impulsada por la Secretaría de Estado de Turismo a través de SEGITTUR, y respaldada por los fondos de la Unión Europea – NextGenerationEU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, la PID no se presenta como una simple herramienta informática, sino como un ecosistema vivo capaz de conectar datos, personas y experiencias.

Santander, el banco de pruebas

El Palacio de la Magdalena de Santander se convirtió recientemente en el epicentro de este debate estratégico, reuniendo a destinos referentes españoles para evaluar el despliegue de un proyecto complejo que encara su fase decisiva de ejecución.

Como anfitriona del encuentro junto a SEGITTUR, la capital cántabra se ha erigido en uno de los alumnos más aventajados de esta transición digital a través de su estrategia global ‘Santander Smart Destination’.

Verónica Gutiérrez Polidura, directora general de Innovación del Ayuntamiento de Santander, detalló que la urbe ya se encuentra testando en fases operativas avanzados módulos específicos diseñados para realidades estratégicas locales. Destacan los pilotos orientados a la gestión predictiva de playas, la monitorización del turismo azul y la optimización del segmento MICE (congresos y eventos).

El valor de la cohesión nacional

Uno de los hitos intangibles, pero más aplaudidos de la PID es el espíritu de cooperación intermunicipal que ha conseguido forjar. En un sector históricamente fragmentado y competitivo, la red de destinos españoles es hoy más real que nunca. La infraestructura pública digital compartida nivela el terreno de juego, permitiendo que poblaciones medianas o pequeñas accedan a herramientas analíticas de primer nivel tecnológico.

Esta colaboración se traduce en el desarrollo conjunto de módulos sectoriales. Así, mientras ciudades de marcado perfil histórico o cultural trabajan en la gestión de flujos, destinos de interior ensayan aplicaciones de turismo religioso o de congresos, compartiendo de forma inmediata sus hallazgos, algoritmos y metodologías con el resto de la red nacional.

Innovación y convivencia ciudadana

El verdadero examen de madurez para un Destino Turístico Inteligente (DTI) no radica en el número de descargas de una aplicación móvil, sino en su capacidad para equilibrar el éxito económico del sector con el bienestar de la población local.

A través de la sensorización y de la implementación de gemelos digitales inteligentes —que ya permiten geolocalizar flujos de masas y predecir escenarios futuros basándose en variables cruzadas—, la tecnología es capaz de alertar sobre densidades críticas por metro cuadrado en momentos de máxima afluencia.

Saber con precisión matemática cómo influye, por ejemplo, una peatonalización temporal en la calidad del aire del centro histórico o en la movilidad vecinal permite redistribuir los flujos turísticos de manera dinámica, atajando la masificación antes de que deteriore la convivencia residencial.

Capacitación del tejido empresarial

El despliegue de la estrategia ha alcanzado su hito más cercano con el inicio de los ciclos de formación directa dirigidos al tejido empresarial local, un paso indispensable para consolidar el ecosistema digital de las ciudades.

Edurne Vidal, directora-gerente de la Empresa Municipal de Turismo de Santander, enfatizó el rol del sector privado: «El conocimiento de nuestros profesionales locales es la pieza clave para construir un destino conectado y eficiente». La PID rompe las barreras tecnológicas para las pequeñas y medianas empresas (pymes) hoteleras, hosteleras y de servicios, ofreciéndoles un portal profesional integrado en los canales del Ayuntamiento.

Esto permite a los negocios locales acceder de forma gratuita a cuadros de mando interactivos y personalizados. A través de ellos, las empresas pueden monitorizar indicadores de rendimiento digital, reputación online y tendencias de la demanda, comparando sus resultados con medias nacionales anonimizadas del subsector. De este modo, la inteligencia turística deja de ser un privilegio de las grandes corporaciones para convertirse en un bien público que impulsa la competitividad de toda la cadena de valor local.